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Gestión del estrés y de los riesgos psicosociales en el trabajo.

Los Galardones a las Buenas Prácticas de la campaña «Trabajos saludables» fueron organizados por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU‐OSHA) como parte de la campaña de 2014‐2015 «Trabajos saludables: Gestionemos el estrés». Los galardones de 2014‐2015 pretenden destacar los principales ejemplos de empresas y organizaciones que gestionan de forma activa el estrés y los riesgos psicosociales.

Los galardones son un reconocimiento a contribuciones sobresalientes e innovadoras, así como a un fuerte compromiso de gestión y un enfoque participativo en la prevención de los riesgos psicosociales. A través del concurso, la Agencia promueve soluciones de buenas prácticas en el lugar de trabajo y comparte información sobre las buenas prácticas en toda Europa.

En total, se recibieron 55 candidaturas, que incluían 48 candidaturas nacionales (de 26 países) y 7 de los socios oficiales de la campaña. Estuvieron representadas organizaciones de todos los tamaños (incluidas doce pequeñas empresas) de una gran variedad de sectores económicos.

Un comité de evaluación (el jurado de los Galardones a las Buenas Prácticas de la campaña «Trabajos saludables», que incluye a representantes de los cuatro grupos de interés del Consejo de Dirección de la EU‐OSHA y un experto en la materia) validó y evaluó los ejemplos presentados y seleccionó tanto a los ganadores del galardón como los ejemplos destacados.

La importancia de gestionar el estrés y los riesgos psicosociales

LGestionemos el estrésos riesgos psicosociales derivan de una organización y gestión del trabajo poco favorable, así como de un deficiente contexto social en el trabajo. Los riesgos incluyen, entre otros, exigencias excesivas, inseguridad laboral, acoso y violencia. Estos riesgos, junto con la falta de recursos o apoyo adecuados, pueden derivar en que los trabajadores experimenten estrés, lo cual lleva a que se deteriore su actividad fuera y dentro del trabajo, y si esta situación se prolonga, puede derivar en graves problemas de salud física y mental, como el síndrome de desgaste profesional, la depresión, las enfermedades cardiovasculares o los dolores de espalda.

Una encuesta reciente del Eurobarómetro de la Comisión Europea (1) ha constatado que el 53 % de los trabajadores consideran que el estrés es el principal riesgo de seguridad y salud al que tienen que enfrentarse en el lugar de trabajo, y el 27 % de los trabajadores manifestaron haber padecido «estrés, depresión o ansiedad» provocados o agravados por el trabajo durante los últimos doce meses.

Un ambiente de trabajo deficiente desde el punto de vista psicosocial es potencialmente perjudicial en las organizaciones, así como en la economía de los países. El aumento del absentismo y presentismo (trabajadores que se presentan en el trabajo estando enfermos y que no están en condiciones de trabajar) debido a las enfermedades relacionadas con el estrés, así como un aumento de la tasa de accidentes y lesiones provocada, por ejemplo, por trabajar más rápido bajo presión, pueden derivar en costes significativos para una empresa u organización. A escala nacional, se estima que el coste para las empresas y la sociedad asciende a miles de millones de euros.

Además, existe desconocimiento y falta de sensibilidad en relación con los riesgos psicosociales en el lugar de trabajo y sigue existiendo un estigma respecto de los problemas de salud mental. La Encuesta europea de empresas sobre riesgos nuevos y emergentes (ESENER) (2) determinó que más del 40 % de los empresarios consideran que los riesgos psicosociales son más difíciles de gestionar que los riesgos para la seguridad y la salud en el trabajo (SST) «tradicionales».

Trabajos saludables: Gestionemos el estrés

Un número significativo de los directivos encuestados en Europa a través de ESENER (79 %) manifestaron que estaban preocupados por el estrés en su lugar de trabajo, aunque menos del 30 % manifestaron que habían aplicado procedimientos para abordar los riesgos psicosociales. Sin embargo, la gestión de los riesgos psicosociales es necesaria y posible en empresas de todos los tamaños y esto puede llevarse a cabo empleando los mismos principios que se aplican para gestionar cualquier otro riesgo laboral.

Por lo tanto, la campaña tiene como objetivo concienciar sobre el estrés y los riesgos psicosociales en el lugar de trabajo, mejorar el entendimiento de la materia y proporcionar apoyo y orientación para que los empresarios y los trabajadores enfoquen estos riesgos de manera efectiva.

El empresario es responsable y está obligado legalmente a evaluar y gestionar la prevención de los riesgos psicosociales en el lugar de trabajo. Resulta fundamental que los directivos se comprometan a abordar el estrés e impliquen a los trabajadores en la identificación de los riesgos y en la planificación y aplicación de las soluciones. Antes de aplicar medidas individuales, siempre deberán considerarse y aplicarse en primer lugar las mejoras organizativas y del entorno de trabajo. En relación con los riesgos psicosociales, resulta especialmente importante contar con un ambiente de trabajo favorable y un diálogo abierto entre los directivos y los trabajadores, puesto que esto promueve un clima de confianza en el que los trabajadores puedan sentirse cómodos para plantear las cuestiones que les preocupan. Asimismo, entender las dificultades fuera del trabajo, a pesar de que no existe ninguna responsabilidad al respecto, puede generar un buen ambiente psicosocial de trabajo.

La prevención es el modo más eficaz de abordar los riesgos psicosociales en el lugar de trabajo, al igual que ocurre con el resto de riesgos de laborales. Una vez que el estrés y los problemas de salud relacionados con el trabajo se asientan, el absentismo ya suele estar en alza y, por lo tanto, la productividad y la innovación se encuentran en ese momento en descenso. Por lo tanto, resulta fundamental contar con un plan y anticiparse a los problemas.

Los beneficios de una gestión de la prevención del riesgo psicosocial tienen un amplio alcance. Para los trabajadores supone un mayor bienestar y satisfacción laboral. Para los directivos implica contar con un personal saludable, motivado y productivo. Para las organizaciones, una mejora general del rendimiento, menores índices de absentismo y presentismo, menores índices de accidentes y lesiones, y un mayor grado de conservación de los trabajadores en sus puestos pueden ser resultado de la reducción del estrés relacionado con el trabajo. Y, por último, la reducción de costes y de cargas sobre las personas y la sociedad en su conjunto supone beneficios inestimables.

Toda la información completa la tiene en el pdf que puede descargarse AQUÍ

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